Dime como viajas y te diré como te sientes
Hoy es 1 de septiembre. Hoy se acaba el verano (para casi todos los “humanos”).
No hablaré de sindromes post-”algo”, vueltas al cole ni fascículos.
De mi verano traigo muchas notas y detalles. Dos de ellos tratan de la atención al cliente y la experiencia/servicio al consumidor. Y es que claramente, en lo pequeño nos jugamos el punto definitivo.
#Ejemplo 1: CEPSA y las áreas de Servicio
En el siglo XXI las gasolineras ya son pequeñas areas de servicio, llenas de snacks, bebidas isotónicas y revistas de todo tipo. Los tenderos van a juego de los colores corporativos y los surtidores son máquinas del futuro que hablan de combustible y dinero.
¿Qué más podemos pedir? Yo paraba para repostar, descansar, picar algo y… en este punto es donde muy pocas estaciones pueden presumir precisamente de “brillar”.
Pues bien, hace unos días y en una estación de CEPSA, justo antes de entrar al W.C. encontré un gran cartel anunciándome el compromiso de la compañía por mantener los servicios limpios.
Promesa cumplida.
Buscando en la red encuentro referencias de guías turísticas que recomiendan esta marca por la misma razón.
Supongo que no es un punto tan definitivo como poseer una tarjeta de descuento o puntos con una compañía concreta, pero si una manera de destacar ofreciendo un servicio básico y elemental (muchas veces descuidado).
# Ejemplo 2. RYANAIR y el exceso de peso
Las low-cost, y más en verano, son como un panel de abejas. La gente corre, va y viene. Llora, se queja y al final hasta el ateo reza para todo salga bien.
De todo el circo que se monta entorno a este fenómeno destacaría una por encima de todas. Yo la he llamado la “sabuesa del peso”, y no es otra que la encantadora azafata la que husmea entre la maletas de los viajeros que van a embarcar en ese momento.
Los apuros para pasar el test de medidas y peso son continuos y las maniobras para encajarlo el “cesta azul” dignas de pressing catch.
Después de todo la sensación general es que por ese dinero no se puede pedir más. Yo no lo creo y sino que se lo pregunten a los de Vueling.
