Han pasado ya tres días y aún la vida me sigue pareciendo bicolor. Todo suena a Vuvuzela, y huele a pintura rojigualda. El entusiasmo, en forma de claxón, se ha apoderado del asfalto y parece haber resuelto los problemas más crudos de nuestro día a día. Hoy mismo me llegaba esta encuesta de “El Blog …